La misión Artemis 2 de la NASA, el primer vuelo tripulado a la órbita lunar en más de 50 años, se encuentra ahora en la plataforma de lanzamiento y entra en las críticas etapas finales de preparación. La misión, prevista para el 6 de febrero, llevará a cuatro astronautas (Reid Williams, Victor Glover, Christina Koch y Jeremy Hansen) en un viaje de diez días alrededor de la Luna.
Del montaje al encendido: lo que queda
El cohete Space Launch System (SLS) y la nave espacial Orion llegaron a la plataforma de lanzamiento 39B del Centro Espacial Kennedy (KSC) después de un traslado de doce horas desde el Edificio de Ensamblaje de Vehículos (VAB). Ahora, se deben completar una serie de pruebas y ejercicios de abastecimiento de combustible antes de que la tripulación pueda abordar. Los funcionarios de la NASA enfatizan que las lecciones aprendidas de la misión Artemis 1 no tripulada en 2022 son clave para el éxito. Artemis 1 tardó ocho meses en prepararse, pero esa práctica ha simplificado el proceso actual.
Preparativos clave en marcha
El equipo está validando de inmediato las conexiones a tierra y a los sistemas de combustible, además de alimentar todos los componentes del cohete. El brazo de acceso de la tripulación se someterá a pruebas y se configurará el sistema de salida de emergencia (un mecanismo de evacuación rápida). También se comprobarán las comunicaciones por radio terrestres y el mantenimiento de los refuerzos.
Los astronautas participarán en una segunda “prueba de demostración de cuenta atrás”, tras la primera realizada dentro del VAB en diciembre. Esta ronda incluirá un recorrido completo por el procedimiento de salida de emergencia.
El crucial “ensayo general mojado”
El paso más crítico es el “ensayo general húmedo”, una simulación a gran escala de los procedimientos de lanzamiento y abastecimiento de combustible, cuya finalización está prevista para el 2 de febrero. Esto implica cargar más de 700.000 galones de propulsores criogénicos en el cohete y realizar una cuenta regresiva del lanzamiento sin la tripulación presente.
Esta prueba es vital porque Artemis 1 requirió cuatro intentos antes de que la NASA considerara que el lanzamiento del cohete era seguro. Los problemas anteriores incluyeron dificultades en la carga de oxígeno líquido, fugas de hidrógeno y problemas con las válvulas de reabastecimiento en los equipos terrestres. Desde entonces, la NASA ha realizado ajustes en el hardware y los procedimientos para evitar estos problemas.
Lecciones aprendidas de Artemisa 1
El director de lanzamiento, Charlie Blackwell-Thompson, señala que el equipo ha refinado las temperaturas de combustible, modificado las placas umbilicales molidas para evitar fugas de hidrógeno y ajustado los caudales y presiones. La válvula de reabastecimiento, que anteriormente causaba problemas, ha sido sometida a pruebas exhaustivas y modificaciones de diseño.
Flexibilidad y preparación
Los funcionarios de la NASA están priorizando la seguridad sobre los plazos estrictos. Si bien el 6 de febrero es la fecha de lanzamiento principal, las ventanas de respaldo están disponibles durante febrero, marzo y abril. El equipo procederá sólo cuando esté seguro de que todos los sistemas son completamente funcionales.
“Necesitamos superar el vestido mojado. Necesitamos ver qué lecciones aprendemos como resultado de eso. Y eso, en última instancia, trazará nuestro camino hacia el lanzamiento”, dijo Blackwell-Thompson.
La misión Artemis 2 representa un importante paso adelante en el programa de exploración lunar de la NASA. El éxito de esta misión es crucial no sólo para la agencia sino también para el objetivo más amplio de establecer una presencia sostenible en la Luna.
