Sólo una pizca esta noche. Demasiado pequeño para verlo realmente.
Es lunes. 18 de mayo. La luna está creciente. Apenas. La Guía Diaria de la Luna de la NASA sitúa la iluminación en un mínimo del 3%. Básicamente nada.
No verás cráteres. De todos modos, hay muy poca luz que llega a la superficie para mostrar algo. Sólo una sombra oscura con un pequeño toque plateado en el borde.
Paciencia.
El calendario dice que este mes hay dos Lunas Llenas. El próximo llegará el 31 de mayo. Espérelo.
¿Por qué cambia? Órbita. Luz. Perspectiva.
La luna tarda 29,5 días en dar una vuelta alrededor de la Tierra. Ese es un ciclo completo. Pasa por ocho formas distintas en ese tiempo.
Así es como se descompone.
Siempre vemos el mismo lado, pero el ángulo de luz del sol cambia.
Esa geometría crea la ilusión de crecer y menguar. Se trata de sombra.
Las ocho fases:
- Luna Nueva – Entre nosotros y el sol. El rostro es oscuro. Invisibles a simple vista.
- Creciente creciente – Un rayo de luz. Generalmente a la derecha en el hemisferio norte.
- Primer Cuarto – Medio encendido. Parece una forma D desde la derecha.
- ** Gibosa creciente ** – Más de la mitad. Aún no he llegado a ese punto.
- Luna Llena – Toda la cara se ilumina.
- Gibbosa menguante – Empieza a perder luz en el lado derecho.
- Tercer trimestre – Otra mitad. Pero esta vez el lado izquierdo brilla.
- Creciente Menguante – Volviendo a desvanecerse. Un fino corte a la izquierda antes de que regrese la oscuridad.
Mecánica sencilla. Pero sigue siendo mágico cuando miras hacia arriba.



























