Una explosión estelar inusualmente brillante, observada aproximadamente a mil millones de años luz de distancia en diciembre de 2024, ha proporcionado evidencia convincente para una teoría de larga data sobre las supernovas superluminosas : los eventos estelares más brillantes y energéticos del universo. Los astrónomos ahora creen que la explosión fue impulsada por un magnetar, una estrella de neutrones excepcionalmente densa con un campo magnético increíblemente poderoso.
La señal de ‘chirrido’ sin precedentes
Lo que distingue a esta supernova es la detección de una señal distintiva denominada “chirrido”. Este no es un sonido audible, sino más bien una fluctuación única en el brillo donde la velocidad de los ciclos de brillo y atenuación aumenta con el tiempo. Ninguna otra supernova ha mostrado este comportamiento antes, lo que sugiere inmediatamente un mecanismo subyacente inusual.
“Las supernovas superluminosas son ya entre 10 y 100 veces más brillantes que las ordinarias”, explica el astrofísico Joseph Farah de la Universidad de California en Santa Bárbara. “Pero el chirrido… eso es algo completamente nuevo”.
Magnetares como motores de brillo extremo
El equipo, utilizando la red del Observatorio Las Cumbres, realizó simulaciones que confirmaron que la curva de luz observada solo podía explicarse mediante un magnetar. Cuando las estrellas masivas colapsan, normalmente forman agujeros negros o estrellas de neutrones. Los magnetares, una variante más rara de las estrellas de neutrones, poseen campos magnéticos billones de veces más fuertes que los de la Tierra, lo que los convierte en potentes fuentes de energía.
El equipo teoriza que un disco de gas y polvo que rodeaba el magnetar después de la explosión de la supernova se tambaleó debido a intensas fuerzas gravitacionales. Esta oscilación provocó que las diferentes cantidades de luz fueran bloqueadas o redirigidas, generando la señal de chirrido observada.
“Ver algo completamente nuevo y luego hacer una predicción mientras sucede, y luego esa predicción se hace realidad, es como si acabaras de tener una conversación con el universo”, dice Farah.
Aún se necesita confirmación
Si bien la evidencia es sólida, es crucial realizar más observaciones. Otros astrofísicos, como Matt Nicholl de la Queen’s University de Belfast, enfatizan la necesidad de múltiples supernovas chirriantes confirmadas antes de que se establezca una prueba definitiva. “Es muy difícil explicar un chirrido de otra manera, pero necesitamos más datos”.
Implicaciones para la Física Fundamental
Si se confirma este mecanismo impulsado por un magnetar, podría abrir nuevas vías para probar la teoría de la relatividad general de Einstein. Las distorsiones extremas del espacio-tiempo alrededor de un magnetar ofrecen un laboratorio único para sondear los límites de nuestra comprensión actual de la gravedad y la física fundamental.
Con el próximo lanzamiento del Observatorio Vera C. Rubin en Chile, que se espera descubra miles de nuevas supernovas superluminosas, los astrónomos anticipan más oportunidades para estudiar estos eventos en detalle. Esto podría finalmente proporcionar la evidencia concluyente necesaria para solidificar los magnetares como la fuerza impulsora detrás de algunas de las explosiones más espectaculares del universo.




























