La NASA vuelve a posponer el lanzamiento de su tan esperada misión lunar Artemis II después de descubrir un problema crítico en el flujo de helio en el cohete del Sistema de Lanzamiento Espacial (SLS). La misión, destinada a enviar a cuatro astronautas en un viaje alrededor de la luna, ahora se lanzará no antes de abril, lo que marca otro revés para el ambicioso Programa Artemis.
El problema: flujo de helio esencial
El retraso se debe a un problema con el flujo de helio a la etapa superior del cohete SLS. El helio no es simplemente un gas conveniente en este contexto; es esencial para controlar las condiciones del motor y presurizar los tanques de combustible. Sin un flujo de helio adecuado, el cohete no puede funcionar de forma segura ni eficiente. Este no es un tema menor. El cohete debe regresar al Edificio de Ensamblaje de Vehículos (VAB) en el Centro Espacial Kennedy (KSC) en Florida para una investigación y reparación exhaustivas.
Un patrón de reveses
Este último retraso es parte de un patrón preocupante para Artemisa. El programa se ha enfrentado a múltiples obstáculos, incluidas repetidas fugas de hidrógeno y complicaciones técnicas. Si bien el jueves se completó con éxito un ensayo general húmedo, que demostró la capacidad del sistema para alimentar más de 2,6 millones de litros de propulsores criogénicos, el problema del helio salió a la luz pocas horas después, poniendo de relieve la fragilidad de las complejas operaciones de vuelos espaciales.
Por qué esto es importante: algo más que un simple retraso
El Programa Artemisa no se trata sólo de devolver humanos a la luna; se trata de establecer una presencia a largo plazo y utilizar la luna como base para futuras misiones a Marte. Cada retraso socava la confianza del público y plantea dudas sobre la viabilidad del programa. Los reveses también subrayan los riesgos inherentes a traspasar los límites de la exploración espacial.
Investigación y próximos pasos
Actualmente, la NASA está examinando las posibles causas, incluidos problemas con las conexiones, filtros y válvulas de la tierra al cohete dentro de la etapa superior. La agencia incluso está revisando datos de la misión Artemis I no tripulada, que experimentó problemas de presurización similares antes de su lanzamiento en 2022. Si bien la reversión al VAB podría preservar la ventana de lanzamiento de abril, no está garantizada.
Una misión histórica en suspenso
Artemis II, cuando finalmente se lance, será un hito: la primera misión lunar humana en más de 50 años y la primera en incluir a una mujer y un astronauta negro en una tripulación lunar. El vuelo de 10 días probará sistemas críticos antes de Artemis III, programado para llevar astronautas a la Luna en 2028. Sin embargo, por ahora, la misión permanece en tierra, un claro recordatorio de que incluso los programas espaciales más ambiciosos están sujetos a las realidades impredecibles de la ingeniería y la física.
La búsqueda de la NASA en la exploración lunar y marciana depende de la superación de estos desafíos, pero con cada retraso, la viabilidad a largo plazo del programa se pone a prueba.



























