Un creciente conjunto de investigaciones sugiere que las dietas ricas en alimentos ultraprocesados (UPF) no solo contribuyen a la obesidad, las enfermedades cardíacas y el cáncer, sino que también pueden acelerar el proceso de envejecimiento biológico. Dos estudios a gran escala realizados de forma independiente en EE. UU. y China confirman un vínculo entre un alto consumo de UPF y una mayor edad biológica, lo que genera preocupación sobre los impactos en la salud a largo plazo.
¿Qué son los alimentos ultraprocesados?
Los UPF son alimentos preenvasados fabricados a partir de ingredientes refinados como azúcares, grasas y proteínas, a menudo alterados químicamente y que contienen aditivos sintéticos. Estos incluyen comidas preparadas en el microondas, bebidas azucaradas, pan producido en masa, snacks salados y carnes procesadas. Están diseñados para brindar comodidad, asequibilidad y palatabilidad, pero generalmente tienen un bajo contenido de nutrientes esenciales como fibra y vitaminas.
A nivel mundial, los UPF representan ahora más de la mitad de las calorías consumidas en muchos países occidentales. Si bien el consumo se ha estabilizado en algunas regiones, la demanda continúa creciendo en todo el mundo debido a su accesibilidad y sabor.
El vínculo entre las UPF y la era biológica
Los investigadores analizaron datos de más de 16.000 adultos estadounidenses (de 20 a 79 años) en un estudio de 2024. Descubrieron que cada aumento del 10% en calorías provenientes de UPF correspondía a 2,5 meses adicionales de envejecimiento biológico. La diferencia entre los consumidores más bajos y más altos de UPF era de casi un año en edad biológica.
Un estudio separado en China produjo resultados similares, confirmando que una ingesta elevada de UPF se asocia con un envejecimiento más rápido y un mayor riesgo de mortalidad. Si bien estos estudios tomaron una instantánea en el tiempo, las implicaciones son claras: incluso aumentos modestos en la edad biológica están relacionados con tasas más altas de enfermedades crónicas, discapacidad y muerte.
Por qué esto es importante
El hecho de que las UPF aceleren el envejecimiento tiene importantes implicaciones para la salud pública. Los mecanismos subyacentes aún no están claros, pero los efectos perjudiciales parecen extenderse más allá de la simple obesidad o la mala nutrición. Cuando los investigadores tuvieron en cuenta estos factores, el vínculo entre las UPF y el envejecimiento acelerado persistió, lo que sugiere que el procesamiento en sí puede contribuir al daño.
Los hallazgos actuales respaldan el concepto de un “entorno senesógeno”: un mundo moderno que promueve activamente el envejecimiento prematuro a través del estilo de vida y factores dietéticos. Ahora se reconoce que reducir el consumo de UPF es un paso fundamental para mitigar estos efectos.
Conclusión
Investigaciones emergentes confirman que los alimentos ultraprocesados contribuyen al envejecimiento acelerado, independientemente de la obesidad o la mala nutrición. Si bien evitarlo por completo puede ser poco realista, reducir la ingesta de UPF es un paso práctico hacia la salud a largo plazo. La evidencia es cada vez mayor: si desea envejecer más lentamente, elija alimentos reales en lugar de alternativas elaboradas en fábricas.


























