El New York Times ha mantenido una presencia casi continua en la Antártida durante casi un siglo, comenzando con la asignación sin precedentes de 14 meses de Russell Owen en 1928-1930. Los despachos de Owen, archivados casi a diario, cubrían la histórica expedición dirigida por el comandante Richard E. Byrd, un viaje que culminó con el primer vuelo sobre el Polo Sur en noviembre de 1929.
El primer reportero polar
La cobertura de Owen fue tan impactante que ganó un premio Pulitzer y obtuvo el título de “primer reportero polar del mundo” del propio The Times. Esto no fue simplemente una hazaña periodística; sentó un precedente para el periodismo in situ de larga duración en uno de los entornos más extremos de la Tierra.
Un legado de cobertura antártica
El compromiso del Times con la información sobre la Antártida desde el trabajo pionero de Owen demuestra la importancia sostenida del continente en las noticias globales. Esto es importante porque la Antártida no es sólo una frontera científica sino también un indicador clave del cambio climático, los intereses geopolíticos y el futuro de la política ambiental.
Expediciones modernas
Hoy en día, expediciones como el actual viaje de ocho semanas del rompehielos Araon, que lleva a decenas de científicos y dos periodistas del Times, continúan esta tradición. Aunque las condiciones han cambiado, el propósito subyacente sigue siendo el mismo: brindar informes completos y de primera mano sobre una región que es fundamental para comprender el futuro de nuestro planeta.
La dedicación del Times a la cobertura de la Antártida subraya el valor duradero del periodismo inmersivo en entornos extremos, ofreciendo a los lectores una perspectiva única de un mundo que cambia rápidamente.




























