Los astrónomos han confirmado la existencia de un nuevo exoplaneta, HD 137010b, que orbita alrededor de una estrella notablemente similar a nuestro propio Sol. El descubrimiento, realizado utilizando datos de archivo de la misión Kepler de la NASA, plantea la posibilidad de encontrar mundos verdaderamente habitables más allá de nuestro sistema solar.
El Descubrimiento y la Estrella
HD 137010b orbita una estrella enana K (HD 137010) aproximadamente a 146 años luz de distancia en la constelación de Libra. Esta estrella, de entre 4.800 y 10.000 millones de años, es más silenciosa y menos activa que muchos otros exoplanetas anfitriones, en particular las enanas rojas a menudo asociadas con planetas del tamaño de la Tierra. Esta estabilidad relativa es crucial: la radiación de alta energía de las estrellas activas puede destruir las atmósferas planetarias, volviéndolas inhabitables.
El planeta fue identificado mediante un tránsito único observado durante la Campaña K2 15 de Kepler en 2017. Controles rigurosos confirmaron que la señal era astrofísica, descartando falsos positivos como objetos de fondo o binarias eclipsantes.
Características planetarias
HD 137010b tiene aproximadamente 1,06 veces el radio de la Tierra y completa una órbita cada 355 días. Recibe alrededor del 29% del flujo estelar que la Tierra recibe del Sol, lo que la sitúa cerca del borde exterior de la zona habitable de la estrella.
“Esto es importante porque se han encontrado muchos planetas del tamaño de la Tierra en zonas habitables alrededor de enanas rojas, lo que plantea problemas de habitabilidad”, explica el Dr. Alexander Venner, autor principal del estudio. “La estrella anfitriona de HD 137010b está mucho más cerca de nuestro Sol en términos de propiedades, lo que aumenta la probabilidad de retención atmosférica”.
Implicaciones para la habitabilidad
Si bien es probable que el planeta sea más frío que la Antártida y tenga una atmósfera similar a la de la Tierra, una atmósfera más espesa podría atrapar suficiente calor para permitir la existencia de agua líquida, un ingrediente clave para la vida tal como la conocemos. El hecho de que la estrella anfitriona sea similar al Sol es lo que hace que este planeta sea particularmente interesante. Las enanas rojas, aunque comunes, a menudo plantean desafíos para la habitabilidad debido a sus intensas llamaradas y bloqueo de mareas.
Investigación futura
Los instrumentos actuales no pueden caracterizar completamente HD 137010b, pero será un objetivo de alta prioridad para los próximos instrumentos de velocidad radial diseñados para detectar análogos de la Tierra. Misiones futuras, como el planeado Observatorio de Mundos Habitables de la NASA, pueden incluso obtener imágenes directas del planeta.
Este descubrimiento subraya el potencial de encontrar planetas habitables alrededor de estrellas similares a la nuestra, ofreciendo una nueva dirección en la búsqueda de vida más allá de la Tierra. El perfeccionamiento continuo de las técnicas de detección de exoplanetas seguirá generando más candidatos de este tipo, ampliando los límites de nuestra comprensión de la habitabilidad planetaria.
La investigación ha sido publicada en The Astrophysical Journal Letters.





























