Una nueva investigación revela que el movimiento de las placas tectónicas de la Tierra (específicamente la ruptura donde las placas se separan) ha sido el principal impulsor de los cambios climáticos a largo plazo durante los últimos 540 millones de años. Esto desafía la suposición de larga data de que la actividad volcánica de las placas en colisión era el factor dominante en la regulación del carbono atmosférico y las temperaturas globales.
Fluctuaciones climáticas históricas y el papel del carbono
El clima de la Tierra ha oscilado dramáticamente entre condiciones extremas de “congelación” (períodos fríos, glaciales) y estados de “invernadero” (cálidos, altos niveles de dióxido de carbono) a lo largo de su historia geológica. Los períodos de almacenamiento de hielo notables ocurrieron durante las eras del Ordovícico tardío, Paleozoico tardío y Cenozoico. Por el contrario, los períodos más cálidos coincidieron sistemáticamente con mayores concentraciones de dióxido de carbono atmosférico.
El estudio, dirigido por el investigador Ben Mather de la Universidad de Melbourne, reconstruyó cómo se movió el carbono entre los volcanes, los océanos y el interior de la Tierra durante cientos de millones de años. Este análisis muestra que el carbono liberado desde las dorsales oceánicas y las fisuras continentales (donde se separan las placas tectónicas) probablemente impulsó importantes transiciones climáticas durante la gran mayoría de la historia de la Tierra.
Desafiando el paradigma volcánico
Durante décadas, los científicos creyeron que las cadenas volcánicas formadas por la colisión de placas tectónicas eran la principal fuente de carbono atmosférico. Sin embargo, el equipo de Mather descubrió que las emisiones volcánicas sólo se convirtieron en una fuente de carbono dominante en los últimos 100 millones de años.
“Nuestros hallazgos muestran que el gas de carbono liberado desde las grietas y crestas profundas bajo el océano por el movimiento de las placas tectónicas probablemente impulsó cambios importantes entre los climas de invernadero y de invernadero durante la mayor parte de la historia de la Tierra”. – Dr. Ben Mather
Esto sugiere que el mecanismo fundamental para la regulación del clima ha sido la ruptura de placas, no las colisiones volcánicas, durante la mayor parte del pasado de la Tierra. Al integrar reconstrucciones de placas tectónicas con modelos del ciclo del carbono, los investigadores rastrearon cómo se almacenaba, liberaba y reciclaba el carbono a medida que los continentes cambiaban.
Implicaciones para el cambio climático actual
La investigación subraya el papel fundamental del carbono a la hora de impulsar cambios climáticos a largo plazo. El estudio destaca que las actividades humanas actuales están liberando carbono a un ritmo que supera con creces cualquier proceso geológico natural observado en el pasado.
Esto significa que el sistema climático de la Tierra se está desestabilizando a una velocidad sin precedentes. Los hallazgos se suman a un creciente cuerpo de evidencia de que los niveles de carbono atmosférico son un desencadenante clave de cambios climáticos importantes y que la escala del cambio climático moderno es profundamente inusual.
El estudio sirve como un claro recordatorio de que comprender cómo la Tierra controló su clima en el pasado es crucial para interpretar la alarmante velocidad del cambio actual.
La investigación fue publicada en Comunicaciones Tierra y Medio Ambiente.
