El cambio de gravedad bajo la Antártida revela la dinámica de la Tierra profunda

17

Según una nueva investigación, una anomalía gravitacional de larga data debajo de la Antártida se está intensificando, impulsada por movimientos dentro del manto de la Tierra. No se trata de un cambio repentino, sino de un fortalecimiento gradual de una característica que ha persistido durante al menos 70 millones de años: un cambio sutil en el campo gravitacional del planeta que proporciona una ventana a los procesos profundos de la Tierra.

La forma desigual de la gravedad

La Tierra no es una esfera perfecta; su campo de gravedad es desigual y se asemeja más a una “papa llena de baches” que a un globo liso. Estas variaciones, conocidas como anomalías geoides, son causadas por diferencias en la densidad de las rocas debajo de la superficie. El Geoide Antártico Bajo es una de las depresiones más importantes en este campo, una región donde la gravedad es ligeramente más débil.

Por qué esto es importante: Estas anomalías no son sólo curiosidades científicas abstractas. Influyen en el nivel del mar, afectando potencialmente la estabilidad de la capa de hielo y los patrones climáticos a largo plazo. Comprender estas fuerzas es crucial para predecir cómo responderá la superficie de la Tierra a los cambios internos en curso.

Mapeando el interior invisible

Investigadores dirigidos por Alessandro Forte de la Universidad de Florida y Petar Glišović del Instituto de Física de la Tierra de París reconstruyeron un mapa detallado del Geoide Antártico Bajo utilizando ondas sísmicas de terremotos. Estas ondas viajan a través de la Tierra, alterando la velocidad a medida que encuentran diferentes materiales, actuando efectivamente como una tomografía computarizada planetaria.

Luego, el equipo ejecutó un modelo basado en la física de la convección del manto de la Tierra, esencialmente rebobinando y acelerando la actividad geológica durante 70 millones de años. El modelo predijo con precisión la forma actual del geoide y coincidió con los cambios observados en el eje de rotación de la Tierra, lo que confirma su validez.

Una historia de subducción y elevación

Los datos revelan que la anomalía no es nueva. Ha existido una depresión gravitacional cerca de la Antártida durante al menos 70 millones de años, pero su fuerza y ​​posición cambiaron drásticamente hace unos 50 millones de años. Este momento coincide con un cambio importante en el desplazamiento polar de la Tierra.

Los investigadores creen que la anomalía se formó cuando las placas tectónicas se hundieron debajo de la Antártida, alterando el campo de gravedad del planeta. Durante los últimos 40 millones de años, las crecientes columnas de material caliente y flotante han intensificado aún más este efecto.

El vínculo con la glaciación antártica

Curiosamente, el fortalecimiento de la baja geoide puede haber influido en el crecimiento de la capa de hielo de la Antártida, que comenzó hace unos 34 millones de años. A medida que el geoide descendía, los niveles locales del mar habrían descendido, lo que podría fomentar la acumulación de hielo. Esta conexión sigue siendo especulativa, pero resalta cómo la dinámica profunda de la Tierra puede afectar las condiciones de la superficie.

El agujero gravitatorio bajo la Antártida es un recordatorio sutil pero poderoso de que incluso los procesos más lentos en las profundidades de nuestro planeta pueden dejar una huella duradera en el mundo exterior. Se necesita más investigación para comprender completamente las implicaciones de este campo gravitacional cambiante, pero los hallazgos subrayan la interconexión de los procesos internos y superficiales de la Tierra.