La última entrega de Starfleet Academy puede contener una broma interna para los fans de la comedia de 1999 Galaxy Quest. El antagonista del programa, Nus Braka, empuña un arma llamada Omega 47, un nombre que parece ser una referencia deliberada al dispositivo ficticio Omega 13 de la película.
La conexión “Galaxy Quest”
En Galaxy Quest, el Omega 13 era un misterioso dispositivo activado por el desventurado Capitán Peter Quincy Taggart, dejando a los fans colgados con un suspenso sin resolver. Más tarde, la película revela que se trata de un reordenador de materia temporal: una herramienta para viajar en el tiempo.
El arma de la Academia de la Flota Estelar, Omega 47, es mucho más destructiva, ya que destruye el subespacio y bloquea los viajes warp, pero la proximidad numérica al Omega 13 parece demasiado cercana para ser accidental. Este detalle sugiere que los escritores están honrando sutilmente la querida parodia que entendió el corazón de Star Trek sin burlarse de él.
El significado de “47” en Trek Lore
El número 47 tiene una historia sorprendentemente larga en Star Trek. Originario del escritor de The Next Generation Joe Menosky, el número se insertó en los guiones como una broma interna que hacía referencia a su alma mater, Pomona College. Un proyecto estudiantil allí en la década de 1960 intentó en broma demostrar que el 47 aparecía en la naturaleza con más frecuencia que otros números, y la tradición se mantuvo.
Desde entonces, 47 se ha convertido en un huevo de Pascua recurrente en múltiples series de Star Trek, incluidas Deep Space Nine, Voyager, Enterprise, Discovery y ahora Starfleet Academy. La inclusión de Omega 47 en el programa se siente como una continuación de este guiño afectuoso y de larga duración a la base de fans de la franquicia.
¿Un huevo de Pascua del 60.º aniversario?
Sumar 47 y 13 da 60, un número que coincide con el 60 aniversario de Star Trek. Aunque probablemente sea una coincidencia, este detalle añade otra capa de metacomentarios divertidos.
En última instancia, mientras Nus Braka se prepara para desplegar su arma Omega 47, los escritores pueden estar dándoles a los fanáticos un guiño de complicidad: un recordatorio de que incluso en un futuro lejano, Star Trek todavía sabe cómo divertirse consigo mismo.
