El Premio de la Academia al mejor director sigue siendo una de las categorías más desiguales de Hollywood. Durante un siglo fue exclusivamente un club de chicos. Luego, lentamente, la puerta se abrió.
Kathryn Bigelow rompió el sello en 2010. Se llevó a casa la estatua por The Hurt Locker, estrenada en 2008. Esto no fue solo una victoria. Era historia. Se convirtió en la primera mujer en ganar el máximo premio de dirección.
Durante años después de Bigelow, ninguna otra mujer la siguió escaleras arriba. La industria se estancó. Luego, en un solo año, la narrativa volvió a cambiar.
Chloé Zhao ganó en 2021 por Nomadland. Jane Campion reclamó el oro en 2022 por El poder del perro.
Ahora nos sentamos a las tres.
Pero la lista de mujeres que acaban de ser nominadas es más larga. Sofia Coppola estaba nominada por Lost in Translation en 2003. Greta Gerwig hizo el corte por Lady Bird en 2017. Justine Triet fue nominada el año pasado por Anatomía de una caída.
¿Por qué esto importa? Porque la visibilidad cambia el proceso. Esto demuestra que el trabajo está ahí. Demuestra que el talento es innegable.
Aún así, tres victorias en casi cien años parecen un error de redondeo.
¿Quién es el siguiente?
La industria sigue mirando. El próximo ganador podría ser cualquiera. O nadie. La hoja de estadísticas se actualiza lentamente.





















