La historia de Dexter Morgan comienza en sangre y oscuridad.
Era un niño. Un niño pequeño. Entonces su madre estaba muerta.
La tragedia no se detuvo ahí. Estuvo encerrado en un contenedor de envío con su cadáver durante días. El olor. El silencio. El calor. Rompió algo en su cabeza que nunca sanó del todo. Cuando era un adolescente, el daño era evidente. No sólo estaba triste. Era violento.
La mayoría de la gente iría a terapia. O cárcel.
Dexter atrapó a Harry.
Su padre adoptivo, Harry Morgan, no fingió que los impulsos no existían. No intentó arreglar a Dexter con psicoterapia. Supuso que el cerebro de Dexter estaba preparado para la destrucción, así que ¿por qué no darle un objetivo? Harry no detuvo la matanza. Él lo dirigió.
Él creó el Código.
No fue una sugerencia. Era un manual de supervivencia. La regla era realmente simple. Mata sólo a aquellos que han escapado de la justicia. Asegúrese de que la evidencia sea sólida. No te dejes atrapar. Protege tu secreto.
¿Por qué Harry hizo esto?
Porque vio lo que se avecinaba. Vio el monstruo en el niño y supo que ignorarlo sólo empeoraría las cosas. Canalizar el impulso dentro de un marco moral estricto le dio a Dexter un camino. Convirtió a un asesino en serie en un justiciero. O eso dice la historia.
El Código le dio estructura a Dexter. Le dio un propósito. Sin él, es sólo un asesino con un arma suelta. Con eso, es un héroe en su propia mente.
¿Realmente funciona?
El programa pasa temporadas haciéndose esa pregunta. ¿Se puede realmente construir una vida sobre una base de sangre? ¿Puedes amar a una mujer, criar hijos, mantener un trabajo y al mismo tiempo seguir una lista de reglas sobre quién merece morir?
Harry pensó que podía.
Dexter lo intentó.
Años más tarde, las grietas aparecen. El Código se siente menos como un escudo y más como una jaula. Las personas que mata Dexter no siempre son tan culpables como parecen. La evidencia no siempre es clara. La línea entre justicia y venganza se vuelve borrosa. Rápido.
La solución de Harry fue brutal pero efectiva por un tiempo. Mantuvo a Dexter oculto. Mantenía a Dexter ocupado.
Eso no mantuvo a Dexter humano.
No precisamente.























