La astronauta de la NASA Jessica Meir capturó una perspectiva poco común de la lluvia de meteoritos Líridas, fotografiando el evento celestial desde su punto de vista a bordo de la Estación Espacial Internacional (ISS). Mientras los observadores en la Tierra observan los meteoros atravesar el cielo nocturno, la fotografía de Meir ofrece una vista “de arriba hacia abajo” única, que muestra los meteoros mientras se encienden dentro del fino velo de la atmósfera de la Tierra.
La ciencia detrás de las líridas
La lluvia de meteoros Líridas es un evento celestial anual causado por el paso de la Tierra a través del rastro de escombros dejado por el Cometa C/1861 G1 Thatcher. Descubierto en 1861, se trata de un cometa de “período largo”, lo que significa que tarda cientos de años en completar una única órbita alrededor del Sol.
Cuando la Tierra cruza este campo de polvo y hielo cósmicos, las partículas chocan con nuestra atmósfera a altas velocidades. La fricción generada por esta colisión hace que los escombros se quemen, creando los brillantes rayos de luz que reconocemos como meteoros.
Observando el fenómeno
Para quienes observan desde tierra, la lluvia alcanza su punto máximo entre las noches del 21 y 22 de abril. Para aprovechar al máximo la experiencia, los astrónomos recomiendan lo siguiente:
- Tiempo: Busque la ventana de visualización máxima durante la noche.
- Ubicación: Busque áreas de cielo oscuro lejos de la contaminación lumínica de la ciudad.
- Punto de origen: Los meteoros parecen irradiar desde la constelación Lyra, que le da nombre a la lluvia.
- Frecuencia: En condiciones ideales, los observadores pueden esperar ver entre 15 y 20 meteoros por hora.
Una perspectiva sobre la protección planetaria
La fotografía de Meir ofrece más que una simple imagen hermosa; Sirve como una demostración visual de la estructura atmosférica de la Tierra. Al capturar el meteoro que pasa por debajo del horizonte, la imagen resalta cuán increíblemente delgada es en realidad nuestra atmósfera protectora.
Desde la perspectiva de la ISS, la atmósfera es una capa frágil y brillante que actúa como un escudo, interceptando los desechos cósmicos antes de que puedan llegar a la superficie. Esta visión ofrece una conexión profunda entre la inmensidad del espacio y el delicado entorno que sustenta la vida en la Tierra.
La fotografía sirve como un sorprendente recordatorio de la vulnerabilidad de nuestro planeta y la interacción constante y silenciosa entre la Tierra y los escombros de nuestro sistema solar.
La lluvia de meteoritos Líridas ofrece una oportunidad anual de presenciar los restos de un antiguo cometa, proporcionando un espectacular espectáculo de luces para los observadores terrestres y una perspectiva científica vital para quienes están en órbita.





























