Una nueva investigación sobre el desarrollo de los antiguos homínidos sugiere que los bebés neandertales crecieron a un ritmo significativamente más rápido que los humanos modernos (Homo sapiens ), y poseían cuerpos y cerebros mucho más grandes para su edad.
Un estudio anatómico detallado de un raro esqueleto infantil de neandertal, conocido como Amud 7, revela una sorprendente discrepancia entre el envejecimiento dental y el crecimiento físico. Si bien los dientes del bebé sugieren una edad biológica de sólo unos seis meses, la longitud de sus huesos y el desarrollo cerebral se parecen más a los de un niño humano moderno de entre 12 y 14 meses.
El descubrimiento de Amud 7
El ejemplar, descubierto en 1992 cerca del mar de Galilea, en Israel, data de hace entre 51.000 y 56.000 años. Debido a que los especímenes de neandertales jóvenes son increíblemente raros, Amud 7 proporciona una ventana crítica al ciclo de vida de la especie.
Investigadores del Ono Academic College, dirigidos por Ella Been, analizaron el esqueleto mediante escaneos microscópicos de estructuras dentales y mediciones óseas. Sus hallazgos sugieren un patrón de crecimiento “asincrónico”:
– Edad Dental: Aproximadamente 6 meses.
– Edad esquelética/cerebral: Aproximadamente 12 a 14 meses.
Un patrón biológico consistente
Este no fue un caso aislado. Cuando los investigadores compararon a Amud 7 con otros dos restos de neandertal (Dederiyeh 1 (un niño de 2 años de Siria) y un espécimen de 3 años de Francia) encontraron una tendencia constante. Esta repetición sugiere que el rápido crecimiento físico de los niños neandertales era un rasgo biológico definitorio de la especie más que una anomalía.
Según la investigación, el desarrollo neandertal siguió una trayectoria única de tres etapas:
1. Infancia: Los recién nacidos experimentaron un crecimiento dental y corporal en relativa sincronización.
2. Niñez temprana : Se produjo un aumento masivo en el crecimiento del cuerpo y el cerebro, superando el desarrollo de los dientes.
3. Infancia: Aproximadamente a los siete años, el crecimiento dental y esquelético se sincronizó nuevamente, aunque el desarrollo cerebral siguió siendo rápido.
¿Por qué crecieron tan rápido?
La pregunta principal que plantea este estudio es por qué los neandertales sufrieron una presión de desarrollo tan intensa. Los científicos creen que este rápido crecimiento fue una adaptación evolutiva necesaria a entornos hostiles.
“En los primeros años de vida, desde el nacimiento hasta la primera infancia, los neandertales crecieron más rápido que los humanos modernos.” — Ella Been, Colegio Académico Ono
Hay dos impulsores principales detrás de esta teoría:
* Termorregulación: Los cuerpos más grandes retienen el calor de manera más eficiente que los más pequeños. Alcanzar rápidamente un tamaño mayor habría ayudado a los bebés neandertales a sobrevivir en los climas fríos de Eurasia.
* Demandas energéticas: Este crecimiento acelerado requirió una ingesta calórica significativamente mayor, lo que implica que los cuidadores neandertales tuvieron que proporcionar recursos de alta energía para apoyar a estos niños en desarrollo de “alta velocidad”.
Conclusión
El estudio de Amud 7 demuestra que, si bien los neandertales adultos eran algo similares en tamaño a los humanos modernos, sus infancias fueron biológicamente distintas. Esta fase de rápido crecimiento les sirvió como mecanismo vital de supervivencia, permitiéndoles alcanzar rápidamente un tamaño capaz de soportar ambientes mucho más fríos y exigentes.




























