Hoja de ruta de seguridad química de la UE estancada por prolongados retrasos regulatorios

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Una iniciativa histórica destinada a implementar la mayor prohibición de productos químicos tóxicos jamás realizada en la Unión Europea se enfrenta a graves reveses. A pesar de una “hoja de ruta de restricciones” para 2022 diseñada para eliminar gradualmente las sustancias peligrosas, un nuevo informe sugiere que los retrasos administrativos están estancando el progreso y permitiendo que cantidades significativas de contaminación ingresen al medio ambiente.

La estancada “desintoxicación continental”

En abril de 2022, la Comisión Europea presentó una hoja de ruta estratégica destinada a regular categorías amplias de sustancias peligrosas. Este enfoque fue diseñado para alejarse del método regulatorio tradicional del “gato y el ratón”, donde las empresas simplemente modifican una molécula prohibida para crear una versión ligeramente diferente, pero igualmente tóxica, y en su lugar implementar prohibiciones radicales sobre grupos químicos enteros.

Sin embargo, una verificación de progreso realizada por ClientEarth y la Oficina Europea de Medio Ambiente revela una realidad diferente:
Siete de los 22 grupos de sustancias químicas peligrosas aún no han iniciado el proceso de regulación.
Siete grupos adicionales han visto su progreso “efectivamente congelado”.
Se incumplen los plazos legales: Según el reglamento REACH de la UE, la Comisión debe redactar enmiendas en un plazo de tres meses después de recibir las opiniones de los expertos. En cambio, los retrasos han promediado dos años, y en algunos casos el retraso es de hasta 47 meses.

Consecuencias ambientales y de salud

Los retrasos no son meramente burocráticos; tienen costos ecológicos y humanos mensurables. El informe estima que estos obstáculos regulatorios han resultado en aproximadamente 100.000 toneladas de contaminación química adicional de seis de los grupos objetivo.

Las sustancias actualmente atrapadas en este limbo regulatorio incluyen:
Plomo en municiones y aparejos de pesca: Este es el principal impulsor del aumento de la contaminación y contribuye a aproximadamente 44.000 toneladas de plomo liberadas al medio ambiente anualmente.
Productos de cuidado infantil: Compuestos que se encuentran en artículos como pañales y que están relacionados con el cáncer y mutaciones genéticas.
Fertilizantes agrícolas: Específicamente cianamida cálcica, que puede propagar carcinógenos.
Retardantes de llama para automóviles: Sustancias bioacumulables que se acumulan en los organismos vivos con el tiempo.

Una crisis de voluntad política

Si bien algunas restricciones han avanzado con éxito (como las prohibiciones de PFAS en las espumas contra incendios y de plomo en los plásticos de PVC), la hoja de ruta más amplia parece estar perdiendo impulso.

Los expertos sugieren que el problema no es la falta de evidencia científica, sino la falta de acciones decisivas en los niveles más altos. Mirella Miettinen, investigadora de regulación química de la Universidad del Este de Finlandia, señaló que muchos casos han pasado la etapa de opinión científica pero permanecen estancados en la etapa de toma de decisiones. Calificó esto de “negligencia administrativa” y falta de voluntad política.

La Comisión no ha respondido a las solicitudes de comentarios. Mientras tanto, la hoja de ruta, que se actualiza anualmente, continúa retrasando los plazos para varios grupos químicos sin proporcionar justificaciones específicas para los aplazamientos.

“El plan ya no tiene realmente una función de plan”, advierte Hélène Duguy de ClientEarth. “Es como un espejo de la ineficiencia y la falta de acción de la Comisión Europea”.

Conclusión

El ambicioso objetivo de la UE de liderar el mundo en seguridad química se está viendo socavado actualmente por sus propios procesos administrativos. A menos que la Comisión Europea aborde estos importantes retrasos, la “hoja de ruta” corre el riesgo de convertirse en un documento vacío mientras las sustancias tóxicas continúan acumulándose en el medio ambiente y en los productos de consumo.